lunes, 31 de octubre de 2011

Me la suda.


Me resbala si follas o fallas. Si estudias o prefieres trabajártelas. Si odias los domingos o si cuentas por ahí que yo estaba loca por ti. Si eres victoria o fracaso. Si te sigue faltando cerebro o te sigue sobrando de ahí abajo. Si bebes para divertirte o para olvidarte. No me han quedado cicatrices de la ostia que me pegaste, ni lugares, ni paisajes. Ni canciones que recordar, ni canciones para recordarte. He aprendido la lección bien aprendida a base de palos y no me han quedado ganas de volver a verte, ni de noches, ni de mañanas, ni de carreteras, ni de coches. Porque las ganas y la complicidad ardieron en el infierno. Y no me han quedado ganas de ti en general. Sólo una indignación que se parece a la resaca de los domingos y un poco de odio hacia todo lo que tenga que ver contigo.
Nunca fui tu amiga, pero aún así, soy una de las mejores cosas que han pasado por tu vida, demasiado buena para un amante de las mentiras. Y cuando llegue el día en el que hagas un repaso de tu lista y sientas ese nosequé porque yo ya no estoy en ella, me verás a años luz de esta pesadilla.
No sabia que una persona pudiera cambiarme tanto, tampoco que este sentimiento que tengo clavado en el pecho fuera real ni que la misma idea que me hace sonreir pudiera hacerme llorar. Ignoraba el hecho de pasar noches en vela con un solo pensamiento en mi cabeza y dias que facilmente podria comparar con años enteros de vacio y confusion. Me parecia imposible depender de esta manera de alguien y tener la paciencia de esperar algo que siempre supe que no iba a llegar. No sabia que alguien pudiera lastimarme asi. No sabia que existias tu.

sábado, 22 de octubre de 2011

Hay me teneis...

en uno de esos dias que nadie te coge el telefono y las paredes se te hechan encima. Yo se que siempre hay salida pero saber que todo irá mejor no quita que me sienta hecha una porquería. Pasan los años, los proyectos, los sueños; recuerdas como querías ser cuando eras pequeño. Crecer es darse cuenta de que la vida no es como quisieras que fuera, todo es mucho más complejo. Responsabilidades, luchas, deberes, sonreir cuando no te apetece, decir para no hacer daño a la gente que quieres, finir cuando perfectamente sabes que te mienten. Merece la pena hacer lo que se supone que debes más veces de lo que realmente quieres? Porque terminé haciendo lo que todos hacen si se supone que siempre me sentí diferente? He sido una cobarde disfrazada de valiente, siempre pendiente del qué dirá la gente, escondo mis miedos para parecer fuerte. Pero ya no más. Es hora de ser consecuente.Porque quizás la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites, ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse del ruido, tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo.
Y cuando todo te falla te das cuenta de que no tienes donde agarrarte ni quien te levante,finges para no hacerles sentir culpables, nadie es quien parece ser, pero va siendo hora de decir la verdad, de ir callado bocas y de sonrreir sin fingir de una puta vez... que todo se vaya calmando no sinifica que todo acabe, que quede claro que esto sigue, la gente continua siendo la misma, tienes que darte cuenta que no canviará por nada ni por nadie, mira bien a los lados, quien te apoya y quien te va jodiendo porque lo importante son los pequeños detalles,en los que nadie se fija.